Te quieres, no te quieres.
La tristeza te vuelve a visitar y el orgullo está sobrepuesto. A veces quieres que el mundo te vea porque te encaprichas en no verte tú misma. Tu cuerpo está consciente de lo que sucede y se va acomodando para caer en el abandono. Te quieres, no te quieres Te quieres, no te quieres Quieres que alguien te quiera, pero a la vez, quieres seguir acompañada de la soledad porque solo en ella puedes ser tú misma, ser mucha oscuridad. Es curioso que un detalle pueda sacarte de ahí, pero ves a tu alrededor y no hay nadie aquí. Al final, te cansas de esa sensación y cobras fuerzas, aunque sea solo un rato para volver a ponerte a trabajar en tu pasión, esas cosas que le alegran al corazón. Sabes que cada cierto tiempo volverá a ser así, que tu vida esta condenada a momentos que se sienten como frenesí, hasta que alguna chispa encienda algo que no existe, o recuerdas algo que perdiste. Solo no olvides algo, ya sabes que no te queda mucho tiempo, Así que intenta que tu última respiración, no s...