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Con el tiempo

Con los años comprendes que la vida es constantemente adversa, pero también aprendes a domar el huracán de emociones que despierta en ti. Descubres que un día todo puede brillar con esperanza, y al siguiente, por más resiliente u optimista que seas, la vida te cansa, emocionalmente te lleva al límite. Hay días que a la vida se le marchitan los pétalos, y no hay nada que te ilumine, pero sabes que mañana será otro día y tarde o temprano volverá a florecer, quedando así los aprendizajes tras cada batalla aparentemente perdida, tras cada silencio que dolió, tras cada error que pesó. Con el tiempo, le das espacio a tu parte sabia. Entre la razón y el corazón aprendes a navegar, como quien sigue el horizonte donde el mar se funde con el cielo. Miro fotografías de hace diez años y me doy cuenta de cuánto ha cambiado todo, cuánto he sanado. En ese entonces, desde la oscuridad de mi habitación, parecía el final. Pero no lo fue. Dicen que los seres humanos aprenden más del dolor que de la calma...

Será de Dios

 Estuve distraída por mucho tiempo Me quedé quieta en el pasado y resentida con Dios Algunos hechos durmieron mi corazón como la muerte de un ser querido La vida se me apagó, y un día, te ví y todo cambió Será un acuerdo entre mi tío y Dios que te conocí Será de la vida que mi corazón te eligió En el brillo de mis ojos, se escondía un alma triste Tú apostaste que el amor era la solución para que vuelva a sonreir Y cada día, con paciencia, sanaste mi alma. Creo firmemente que Dios envió a un ángel como tú. En tu regazo encuentro paz, y en tu corazón, una bondad que me renueva. Agradezco infinitamente tu presencia en mi vida.

La belleza de la soledad

La soledad tiene el don de traer paz. En esas horas, la mente descansa de las respuestas correctas que siempre debe dar,  y el cuerpo se libera de los estereotipos que constantemente tiene que mostrar. Cuando no hay nadie a tu alrededor, y el único sonido es tu respiración, descansas del mundo, y eso está bien. Es natural que el corazón anhele un respiro de la presión,  y que la mente quiera silenciar los ecos de los demás. En ese espacio, puedes hablar contigo misma,  y a la vez, conectar con alguien especial: con Dios. No porque Él se oculte, sino  porque a menudo lo opacamos con las preocupaciones ordinarias del día a día. En esos momentos no hay preguntas, ni respuestas, ni expectativas. Solo estás tú, tu canción favorita resonando en el aire, tus brazos elevados mientras bailas como una niña que acaba de recibir un regalo. La vida revela su belleza en esos instantes, una belleza que solo comprende quien ha aprendido a disfrutar de su propia compañía. A mí me tom...

¿Qué fue lo que nos pasó?

Cuando te conocí, sentí algo distinto. Juraba que no sabía que un día estaríamos haciendo planes ambiciosos, de comernos el mundo juntos, y empezando el día cada mañana con un buenos días.  Te vi, y me gustaste, pero no dije nada.  No dije nada durante meses, solo te observaba caminar y mi corazón fue abriendo camino sin avisar.  Y de repente, ya nos teníamos. Estábamos con una locura encima, eso que llaman amor, hasta que nos explote el corazón.  Aunque sentíamos miedo, aunque no sabíamos que uno de los dos no estaba listo para empezar esto, lo hicimos. Hasta que un día, todo se volvió gris, dejamos de reír como un perdiz. Dejamos de tratarnos bien, y queríamos irnos con alguien, aunque no sabíamos con quien. Solo por la necesidad de sentirnos como la primera vez.  Nuestras palabras, nuestras actitudes nos apagaron el brillo qué tenían nuestros ojos. Dejamos de ser nuestra prioridad, y pasamos a ser solo una necesidad.  Cada día oscuro, crecía entre nosotr...

Días aquellos

Y vuelven días aquellos Están a flote los sentimientos  La bella de la soledad También tiene momentos de oscuridad Un día a la vez Faltan diez para las tres Hoy todo está cambiando Hoy se vuelve un recuerdo Y en el silencio me pregunto Si algún día volveré a sentirme como aquella vez Si podré sentir el amor a flor de piel

Nunca nos tuvimos

Por querer estar volando Realmente nunca despegamos En este cuento, no sé quién es el amo No te voy a mentir, nunca ha sido fácil contigo Y es que yo me aferré Desde aquella noche que te vi  Dependió siempre de ti o de mí? De mi esfuerzo por que este amor se vuelva real?  O de tu cobardía de dejarlo todo cuando algo iba mal? 

Dos almas se encontraron

Sentir el amor de esa persona Apasionarme con aquel aroma Ojos con brillo  Corazón sintiendo Son muchos latidos Besos que detienen el tiempo Cosquilleos qué están sintiendo los cuerpos Noches eternas Dos almas que dejaron de ser ajenas